Inventarios de baja rotación: riesgos contables, fiscales y de flujo antes del cierre de 2026

Los indicadores recientes muestran una pérdida de dinamismo en el comercio. Esta situación puede incrementar los inventarios de baja rotación, las promociones y las mercancías obsoletas o deterioradas durante el cierre del ejercicio.

¿Por qué conviene revisar los inventarios antes del cierre?

Para efectos contables, los inventarios deben reconocerse considerando su costo y su valor neto de realización. Cuando una mercancía se encuentra dañada, obsoleta, fuera de temporada o solo puede venderse con descuentos importantes, puede ser necesario reconocer un deterioro.

Sin embargo, el tratamiento fiscal no necesariamente coincide con el contable.

Una estimación o reserva contable por obsolescencia puede disminuir el resultado financiero, pero por sí sola no permite deducir el inventario para efectos del ISR. Para reconocer fiscalmente determinadas pérdidas por deterioro u otras causas no imputables al contribuyente deben cumplirse los requisitos establecidos en la Ley del ISR y su Reglamento.

Mercancía deteriorada u obsoleta

La legislación permite deducir el costo de mercancías, materias primas, productos semiterminados o terminados que hubieran perdido su valor, siempre que se cumplan las formalidades aplicables.

Dependiendo del tipo de mercancía, puede ser necesario:

  • Presentar el aviso correspondiente ante el SAT.
  • Mantener un control e identificación detallada de los bienes.
  • Ofrecer determinadas mercancías en donación antes de destruirlas.
  • Conservar evidencia de las causas por las que perdieron su valor.
  • Documentar la destrucción mediante actas, fotografías, relaciones de productos y demás comprobantes.
  • Registrar de manera congruente la salida en inventarios, contabilidad y sistemas administrativos.

Tratándose de bienes básicos para la subsistencia humana —como alimentos, vestido, vivienda o salud— las disposiciones fiscales privilegian su ofrecimiento en donación antes de proceder a destruirlos, salvo los supuestos de excepción aplicables.

Descuentos y promociones

Vender mercancía con descuento no representa automáticamente una pérdida deducible distinta del costo de ventas. La operación deberá documentarse como una venta ordinaria:

  • El ingreso se acumula por el precio efectivamente pactado.
  • El costo se reconoce conforme al sistema de costo de ventas de la empresa.
  • Los descuentos deben corresponder a políticas comerciales reales.
  • Los CFDI, notas de crédito, registros de inventario y cobros deben ser consistentes.
  • Las operaciones con partes relacionadas o empleados requieren especial atención.

Los descuentos significativos o recurrentes pueden generar cuestionamientos cuando no existe evidencia de que obedecieron a liquidaciones, caducidad, daño, cambios de temporada o condiciones reales de mercado.

Mantener inventarios sin rotación puede provocar:

  • Capital de trabajo inmovilizado.
  • Costos adicionales de almacenamiento y manejo.
  • Pérdidas por caducidad, daño o cambios de temporada.
  • Promociones tardías que deterioren el margen.
  • Sobrevaluación de activos y utilidades contables.
  • Diferencias entre inventarios físicos, contables y fiscales.
  • Deducciones rechazadas cuando la destrucción o donación no fue documentada correctamente.

El riesgo aumenta en empresas con alimentos, medicamentos, ropa, calzado, productos tecnológicos, refacciones, materiales sujetos a corrosión o mercancías vinculadas con temporadas específicas.

Acciones sugeridas

Antes del cierre de 2026 recomendamos:

  • Preparar un reporte de inventarios por antigüedad y última fecha de movimiento.
  • Identificar mercancía dañada, obsoleta, caduca o fuera de temporada.
  • Comparar el costo registrado contra el precio estimado de venta y los gastos necesarios para desplazarla.
  • Definir oportunamente qué productos pueden venderse con descuento, devolverse al proveedor, reutilizarse, donarse o destruirse.
  • Revisar los requisitos fiscales antes de realizar cualquier destrucción.
  • Documentar las políticas y autorizaciones aplicables a promociones y liquidaciones.
  • Conciliar existencias físicas contra auxiliares, contabilidad y sistemas de punto de venta.
  • Investigar diferencias, mermas y saldos negativos antes del inventario anual.
  • Revisar que las compras y salidas se encuentren registradas en el periodo correcto.
  • Evaluar el efecto de cualquier deterioro contable en los impuestos diferidos y en las proyecciones fiscales.

No recomendamos esperar al inventario físico de diciembre para identificar mercancía sin movimiento. Las formalidades fiscales, los ofrecimientos en donación y la preparación de evidencia pueden requerir tiempo previo.

En SAMO Consulting Group podemos apoyarles a revisar la antigüedad y conciliación de sus inventarios, cuantificar su efecto contable y fiscal, y preparar la documentación necesaria para promociones, donaciones o destrucciones antes del cierre del ejercicio.